Una asociación en regla
Formalizada, con libros al día, cuentas claras y decisiones que respetan el estatuto.
La Presidencia es la voz y la firma de Ágora ante las autoridades y la sociedad. Convoca, preside y ejecuta lo que acuerdan los asociados y el Consejo Directivo, sin mandar por encima de ellos.
Presidente: Fernando Andrés Woll Toso
El propósito de la Presidencia es que Ágora funcione con legalidad, unidad y coherencia: que cumpla su estatuto, que sus siete direcciones avancen en la misma dirección y que la asociación hable con una sola voz, siempre independiente y plural.
Formalizada, con libros al día, cuentas claras y decisiones que respetan el estatuto.
Coordinar el trabajo del Consejo para que cada dirección sume al mismo propósito.
Pedimos a la autoridad lo que nos exigimos: transparencia, diálogo y rendición de cuentas.
Según el artículo 36 del estatuto, el Presidente es el representante legal de la asociación, convoca y preside la Asamblea General y el Consejo Directivo, y ejecuta sus acuerdos.
Municipalidad, SUNARP, SUNAT y cualquier entidad pública o privada: presenta solicitudes, recursos y documentos.
Representa a Ágora en procesos judiciales, arbitrales y de conciliación. Para demandar, conciliar o transigir necesita acuerdo expreso del Consejo.
Los de administración ordinaria, y los que aprueben el Consejo o la Asamblea según su monto.
Toda operación bancaria lleva dos firmas: la del Presidente y la de la Tesorera.
Convoca las sesiones de la Asamblea y del Consejo, las preside y vela por que se cumplan sus acuerdos.
Suscribe la correspondencia y las constancias de la asociación. Puede otorgar poderes, con acuerdo del Consejo.
En Ágora la Presidencia no concentra el poder. El estatuto pone contrapesos claros, porque así es como queremos que funcione toda institución.
Cada directivo tiene un voto, incluido el Presidente. Un empate no se resuelve con el voto del Presidente: la propuesta no queda aprobada.
Las operaciones bancarias requieren la firma de la Tesorería, y los gastos grandes, acuerdo del Consejo o de la Asamblea.
Si tres integrantes piden sesión y el Presidente no convoca en cinco días hábiles, ellos mismos pueden convocar.
Ninguna evaluación o pronunciamiento institucional sale sin aprobación del Consejo Directivo, tampoco de la Presidencia.
Los cargos del Consejo Directivo se ejercen ad honorem. Ante ausencia o vacancia, reemplaza al Presidente la Secretaria General.
La asamblea fundacional del 24 de octubre de 2026 facultó al Presidente para formalizar la asociación. Estos son los pasos.
Propuesta para el período 2026–2028. Las metas concretas las aprueba el Consejo Directivo.